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domingo, 18 de septiembre de 2016

Día de mercado y de encontrarse a amigos

El día ha amanecido tapadote. Esta madrugada sobre las 3 ha llovido un montón y como no, yo he estado vigilando que las gotas de lluvia cayeran donde tocaban (modo desvelada y sin poder dormir on).

La peke se ha despertado y nos ha despertado a todos sobre las 8 de la mañana. Así que ya no me basta despertarme a diario sobre las 5:30 de la madrugada, que encima el fin de semana tampoco puedo dormir... buaaaahhhhhh!!!!

Además me he despertado con un catarro de estos molestos, con mocos y dolor de garganta... todo un cuadro!

Entre todos hemos decidido ir a uno de los mercados del domingo en el pueblo de Santa María. La excusa para sacar a los pekes de casa ha sido que íbamos a ver a los animalitos. Una vez llegados allí nos ha costado un mogollón encontrar sitio para el coche y haciendo de bruja Lola, al fin hemos conseguido un sitio jijijijijiiiiii

Mientras íbamos paseando nos hemos encontrado con unos amigos, su hija y la madre de uno de ellos. Cotorreando con ellos, han salido de un portal una amiga mía de la infancia y su familia. Me he alegrado un mogollón de verla y conocer a sus pequeños.

Hablábamos con ellos cuando otro amigo de estudios ha aparecido. También me he alegrado de verlo y aunque mi abrazo ha sido muy efusivo por la cantidad de años que no nos veíamos, su respuesta ha sido más bien fría...

Y con la segunda amiga que nos hemos encontrado ha salido el tema de los pekes. Los hijos que ella tiene se llevan 19 meses y los nuestros 24. Hemos coincidido que el tenerlos juntos hace que salgas a la vez de pañales, biberones, llantos nocturnos... Que cuántos más años se llevan, más pereza da volver a empezar con todo. 

El hijo mayor de ellos es un tratillo, pegón y lleva a los padres de cabeza. El segundo, rebote de 5 meses, les ha salido muy bueno, dormilón y comilón. Me comentaba que este mes ha empezado a ir a la escuela infantil y que por fin puede tener 3 horitas para estar con el pequeño, ir a comprar o limpiar la casa. Yo me he acordado de cuándo para hacer algo no me quedaba otra que hacer de tripas corazón y llevármelos a comprar conmigo y la odisea que era.

Con los años pasados se ven las cosas muy diferentes. Ahora con la peke a punto de hacer 6 años y el enano los 4, disfruto haciendo la lista de la compra con ellos y que en el súper busquen las cosas. Además cuando llegamos a casa me ayudan a vaciar la compra del coche y a poner las cosas en su sitio (a las que les interesan a ellos jijijijiiiii).

Bueno otro domingo más en la vida de ser mami a full time!


viernes, 16 de septiembre de 2016

Primera semana de la vuelta al cole!

Ya llegó la ansiada semana de la vuelta al cole. Ha sido un verano atípico, ya que es el primer año, después de muchos, que no nos vamos de vacaciones. El bicho y yo hemos estado trabajando muy duro y hemos ido alternando las vacaciones para poder estar con los dos enanos.

En parte estoy contenta porque los dos hemos tenido trabajo, pero en parte he sentido tristeza por llevar a los niños arriba y abajo cuando los dos hemos estado trabajando. Hubo un día que la enana me hizo una pregunta que me rompió el alma: "Mamá! ¿Mañana con quién vamos a estar?".

Pero cada uno de los días que hemos compartido con uno u otro con los pekes, lo hemos disfrutado al máximo, exprimiendo cada uno de los segundos que pasábamos juntos. 

Y llegó la vuelta al cole. Es el primer año que el primer día de cole no los llevo yo. A lo mejor os parecerá una tontería, pero me he sentido un poco "rara". El bicho había pedido a principios de años esta semana libre para poder estar en la vuelta al cole. Parecía que sabíamos que yo estaría trabajando...

Pues así ha sido. La enana ha empezado primero de primaria. Mochila grande, carpeta de deberes, agenda y libros de texto. Lo de los deberes nos han dicho que no nos darán cada semana, pero algunos trabajitos que no terminen en clase los terminarán en casa. Cosa que agradezco. Ya tendrán tiempo para los deberes. Que disfruten ahora de su niñez, que no volverá. Cambio de clase y cambio de profesora tutora. 

El enano ha empezado segundo de educación infantil, o como aquí se llama P4. Está muy ilusionado de volver a ver a sus amigos del colegio y sobretodo a su profesora. Aunque en el pueblo, al ser tan pequeño, nos hemos ido viendo con casi todos.

Los dos tenían muchas ganas de volver al cole y cada dos por tres me pedían: "¿Cuándo es el 12 de septiembre?, ¿mañana? jijijijiiiii

Esta semana han ido poniendo los horarios, rutinas en marcha, y sobretodo los pekes han crecido.  Su padre por primer año los ha acompañado cada mañana y los ha ido a recoger a la salida. Parece que fue ayer cuando nacían y ahora ya en el cole. Una semana inolvidable en sus vidas y en las nuestras.

¿Cómo os ha ido a vosotros?

jueves, 26 de noviembre de 2015

19 Mandamientos de Montesori

Hacía tiempo, muuuuuucho tiempo que no escribía en este blog, pero hoy ha caído en mis manos este texto que creo que es importante difundirlo para que nos quedemos con la copla... Yo la primera.

Los mandamientos de Montesori:

1.- Los niños y las niñas aprenden de lo que los rodea.
2.- Si criticas mucho a un niño o a una niña, aprenderán a juzgar.
3.- Si elogias con regularidad al niño o a la niña, aprenderán a valorar. 
4.- Si se le muestra hostilidad al niño o a la niña,  aprenderán a pelear.
5.- Si se es justo con el niño o a la niña, el aprenderán a ser justos.
6.- Si se ridiculiza al niño o a la niña con frecuencia, serán una persona tímida.
7.- Si el niño o a la niña crece sintiéndose seguro, aprenderán a confiar en los demás.
8.- Si se denigra al niño o a la niña con frecuencia, se desarrollará en ellos un malsano sentimiento de culpa.
9.- Si las ideas del niño son aceptadas con regularidad, aprenderán a sentirse bien consigo mismo.
10.- Si se es condescendiente con el niño o a la niña, aprenderán a ser pacientes.
11.- Si se alienta al niño o a la niña en lo que hacen, ganarán seguridad en sí mismos.
12.- Si el niño o a la niña viven en una atmósfera amigable y se sienten necesarios, aprenderán a encontrar amor en el mundo.
13.- No hables mal de tu niño o a tu niña, ni cuando están cerca, ni cuando no lo están.
14.- Concéntrate en el desarrollo de lo bueno del niño o a la niña de tal manera que sencillamente no quede lugar para lo malo.
15.- Escucha siempre a tu hijo o hija y respóndeles cuando se acerquen a ti con una pregunta o un comentario.
16.- Respeta a tu hijo o tu hija aunque hayan cometido un error. Lo corregirán ahora o quizá un poco más adelante.
17.- Está dispuesto o dispuesta a ayudar si el niño o a la niña buscan algo, pero también está dispuesto a pasar desapercibido si ellos mismos ya han encontrado lo que buscaban.
18.- Ayuda al niño o a la niña a asimilar lo que antes no habían podido asimilar. Haz eso llenando el mundo que los rodea de cuidado, discreción, oportuno silencio y amor.
19.- Cuando te dirijas a tu hijo o hija, hazlo siempre de la mejor manera. Dales lo mejor que hay en ti.

miércoles, 15 de abril de 2015

Los dientes del tiburón

El otro día, durante las fiestas de pascua, fuimos al Palma Aquarium con los peques. Estaban muy emocionados de volver a ver a los peces, tiburones y demás especies animales.

Al enano lo que más le gustó, fue meter los dedines en todos los agujeros, botones y demás cosas susceptibles al tocamiento dedil infantil. ¡Cómo le gusta tocar todo! A parte, le gustaron mucho los peces koi que hay en el exterior del recinto y que se pueden tocar. Son enormes y muy amigables.

A la peke le encantan todos los peces y se queda un buen rato mirándolos. Los que le dan un poco de sustillo son los tiburones cuando pasan cerca del cristal, pero a la vez le gusta decirles a ver si me pillas..., con aquella cancioncilla de chinchar que todos sabemos jijijijiji. Mirando  los tiburones le dije que les mirara la boca y me dijo que tenía muchos dientes, a lo que le pregunté cuántos dientes tenían y contestó 10! Entonces dije: "nooo tienen más!" a lo que respondió: "Aaaaaah! Pues entonces tiene 11!" Jejejejeeee, lo que es la percepción de cantidad de lo críos...


jueves, 26 de marzo de 2015

El post-parto.

Muchas de las escenas idílicas de papás tranquilos con las casas limpias, casas ordenadas y bebés durmiendo plácidamente, no son para nada las escenas que he vivido en primera persona después de haber parido a dos retoños.

El pelo recién lavado, un toque de maquillaje, la cara siempre feliz, porque siiiii!!!!! Tienes un bebé en brazos!!!! y voces gratuitas cuchicheando por tu alrededor diciendo cómo debes hacer las cosas a partir de ahora, porqué eres madre a mi tampoco me ayudaban en lo más mínimo. Más bien las abofetearías, ya que sí has parido tu y tienes un hermoso bebé que en los primeros días ni siquiera eres consciente que es tuyo ya que estás más pendiente del mal cuerpo que te queda después del parto y de no soltarte un pedo más fuerte de lo normal por los puntos que te estiran a tope.

Soñamos en tener un parto ideal con una epidural puesta a la perfección y pensando que la duración de la anestesia va a ser para siempre. Soñamos en tener manos ayudantes cuando las necesites y el poder estar junto a tu pareja contemplando lo que habéis hecho juntos, un bebé con el dolorcito tan dulce que tienen y que nadie, absolutamente nadie, te explica bien las cosas.

STOP AMIGOS! Eso no es verdad.

Sales del paritorio sin saber muy bien lo que llevas entre los brazos, como perdida en un laberinto de pasillos de hospital y el camillero de turno que se cree un Fernando Alonso yendo por los pasillos. El marido al lado sin saber muy bien lo que ha pasado, simplemente te ha acompañado durante el parto si ha sido vaginal o ni eso si ha sido por cesárea.

Los dos, que ahora ya somos tres, adaptándonos a la nueva situación y tu, si tu la recién parida hecha una mierda y pensando en que tienes que avisar a los familiares y amigos que hay un nuevo miembro en la familia. Entonces cuando los puntos empiezan a notarse de verdad, sangras como un cochino en una matanza y la anestesia ha perdido casi todo su efecto empiezan a llegar las visitas: abuelos, tíos, primos, amigos, niños, ... y todos con las mismas frases: ¿A quién se parece?, ¿Qué non@?, ¿Es muy tranquil@?, cómo duerme! (a toda pastilla a ver si le despiertan), el papá está muy contento, eh? (en esos momentos el papá está má pendiente de hacer de relaciones sociales que de atenderte. Coño! que parece que todos han ido a clase para decir las mismas chorradas!

De vez en cuando a algun@ se le ocurre pedirte cómo estás tu, cuando en realidad lo que le importa saber son los detalles más escabrosos: si llevas muchos puntos, si el papá se ha mareado, si le vas a dar el pecho y puede verte gratuitamente las tetas...

En esos momentos con las hormonas revoloteando a su aire, con el cuerpo hecho un trapo y esperando los tres días eternos a que te suba la leche, sólo tienes ganas de dormir y descansar, que te dejen en paz las relaciones sociales y eventos familiares, que esto es un hospital y no una sala de fiestas. Una mujer recién parida es una tigresa acobardada porque eres novata y no quieres meter la pata, pero en el fondo una tigresa que le pegarías a más de uno y una un buen bocado para que se callase.

Una mujer que acaba de tener un bebé y si es como yo que no tuve ayuda de nadie, pasa a ser una hermosa barriguita feliz a ser la central lechera, mantener la temperatura ideal del bebé y a satisfacer todas sus necesidades sin horarios y sin tregua alguna. En mi caso, el permiso de paternidad del papi duró 15 días y a partir de ahí te las arreglas como puedas. No tienes ganas de ir de visitas ni de recibirlas, ni de oír demasiados ruidos y según las voces de la experiencia: "aprovecha para dormir cuando el bebé duerma"... jajajajajaaaaa y quién te prepara la comida?, y quién se ducha por ti?, y quién va a la compra?, y quién te arregla, aunque sea mínimamente la casa?.

Señores déjense de regalar ropita, cestas de recién nacido, toallas y demás chorradas, que al fin y al cabo terminas con chopocientas cosas de cada. El mejor regalo es ir de visita a la casa de una para fregar los cacharros, poner lavadoras, arreglar la ropa, pasar la fregona y un tupper con comida preparada.

En todo eso el papá está de observador de la jugada. Es uno más en la cosa esta de tener bebés, pero está desplazado, ya que tu estás 24 horas al cuidado del bebé y al cuidado de tu propia integridad tanto física como moral. Él no se mete en nada, hasta que le pegas un primer toque y le dices: "Oye! que el bebé es de los dos!, tu también le puedes bañar, dar masajes cuando lo necesite y así me dejas un rato para mí". Peeeeero como el papá va a trabajar fuera llega cansado a casa y lo único que quiere es desconectar de todo y seguir cons sus hobbies de antes de ser padre. Pues no! porque la que ha parido eres tu, la que ha tenido una santa paciencia durante 9 meses has sido tu, la que ha tenido mal cuerpo e incluso sigue teniéndolo eres tu. Así que apechuga como el que más.

Papis del mundo: cuando vuestra pareja ha pasado por la gran experiencia de ser madre, es porque lo decidisteis los dos y los dos fuisteis a por el bebé. Decidle a vuestra pareja lo bonita que está, acariciadla el pelo, ponedle cremita, llevadle la cena a la cama si es necesario.

Cuando ha pasado la cuarentena vas al ginecólog@ y te dan el alta, la pareja te mira con ojitos diciéndote: al fin ya podemos! y tu con unas pocas ganas de nada, ni meneos ni achuchones ni nada. Entonces te sientes rara, poco "normal", "si me han dado el alta tendría que tener ganas después de no sé cuántos meses". La verdad es que no tienes el chocho para farolillos.

La gente piensa que ya estás completamente recuperada , pero nada más lejos de la realidad. Notas que se te escapa el pipí cuando estornudas o toses, tus tetas ya no son tuyas porque las has dejado en alquiler y tu centro neuronal aun no ha vuelto a su sitio. El post-parto señores míos no dura sólo cuarenta días, puede durar mucho más hasta que una mujer se siente mujer otra vez, se ve bonita y atractiva para su pareja, cosa que en mi caso aun no lo he sentido. Sigo perdida en eso de ser madre, con una peke de 4 años y un enano de dos añitos. Mi cuerpo ha cambiado, mis estados de ánimos también y el ver una película tranquila en el sofá de casa, se ha vuelto misión imposible!