Desde aproximadamente los ocho meses la peke ya quiso comer de lo que comíamos nosotros. Así que si hablar no hizo entender que los purés a partir de ahora te los comes TÚ. Estábamos de viaje unas dos semanas en Suiza y nos llevamos un arsenal de comida para ella: potitos de pollo, de verduras, pescado, ternera, frutas... Supongo que creíamos que allí no encontraríamos nada. ¡Ingenuos de nosotros! Y nos llevamos desde casa y encima allí compramos más cositas para ir haciendo en la "Babycook", que también nos la llevamos de viaje.
Nos fuimos en nuestro coche, así que pensamos que llevar una cosa más o una cosa menos... no pasaba nada. Ah! Y también hicimos previsión de tener el sitio suficiente para las compritas de hiciésemos allí.
Pues nada que cómo no estábamos en casa, comíamos en restaurantes y normalmente cenábamos en casa de unos amigos, que muy amablemente nos tenían en su casa acogidos. Así que nada más levantarnos, ponía la "babycook" en marcha con sus verduritas y/o carne/pescado y hacía el puré para llevarnos de paseo.
Entonces uno de estos días le di a la peke a probar un trocito de hamburguesa a la plancha de mi plato cortada muy chiquitina y le encantó. Y creo que allí empezó todo. Cada día quería ver y catar lo que tenía en mi plato, que yo gustosa le daba y al ver que disfrutaba, más le ofrecía. Un gusto que ahora se ha convertido en costumbre. Si estoy sentada a su lado a la hora de comer me dice, "jo vull"(que en castellano significa "yo quiero") y me señala con su dedito redondito mi plato, sea lo que sea el contenido.
Me hace gracia que comemos normalmente lo mismo, pero al estar en su plato cortadito, no le mola tanto y quiere del mío, aunque sea lo mismo. Y cuando termina dice: "En vull més" (quiero más). Ayer mismo por la noche el bicho hizo unas tortillas a la francesa con tomate cortadito y un poco de pan. Pues la peke quería mi tortillla y mi tomate, y le expliqué que era lo mismo, incluso el bicho le cortó la tortilla cuando ya estaba sentada. Pues no! del plato de mami. Entonces lo que hice fue cambiarle el plato y luego ya quiso lo que había en el suyo. ¡Truquillos de mami! Ah! y con su tenedor o cuchara.
Bueno que al final los potitos que nos llevamos de viaje a Suiza se los llevó una muy buena amiga mía, pero no para dárselo a un bebé, sino para ella misma, ¡que le encantan!, menos el de pescado, que me dijo que ni su perro se lo quiso comer.
Supongo que la peke empezó a comer el sólido antes por que a mi no me entusiasman los purés y menos si son comprados. Vale más la pena ganar veinte minutos de "babycook" que una hora intentando que coman. Así que un consejo de mami novata: probad primero todo lo que les dais a vuestros pekes, ya que muchas veces nos enfadamos con ellos sin razón, ya que lo que les damos es incomible, y si no haced la prueba.