El pasado jueves hicimos la fiesta de fin de curso de la escuela infantil de la peke. Se nos propuso a los padres que hiciésemos alguna actividad tipo: danza, cuentacuentos, teatrillo, taller... tanto para padres, como para los pekes y sus hermanos.
Pensando, pensado, me decidí a llamar a una amiga que es profesora de música, para ver si tenía algún tipo de canción o danza para hacer con los niños, que fuese divertida, y su respuesta fue muy buena y al cabo de unos minutos, a través del mail, me envió unas cuantas músicas. Me dijo lo que hacía en cada una, pero también me dijo que cambiara todo lo que quisiera.
Entonces pensé en combinar varias cosas: música, danza y juego, sobretodo para que los niños estuvieran muy entretenidos y contentos en la que era su fiesta de fin de curso. Me inventé un cuento en el que yo había ido de visita a un país en el que unos seres invisibles les gustaba mucho hacer fotos y que si bailábamos con la música de las fotos y con la ayuda de los papás, nos sacarían unas fotos muy chulas. La música duraba un minuto y poco y mientras sonaba se iba parando haciendo el ruido de una cámara de fotos.
En la segunda canción debíamos ir de puntillas o de talones, para intentar que los seres no nos oyeran y probar si podíamos verlos, jajaja, nos reimos mucho, y los papás flipando. Con el embarazo y mis movimientos "de ballenita", no sé si reían más de las payasadas que yo hacía o de los pekes. Pero a mi me da igual.
Y en la última me inventé que a los seres de éste país les gustan mucho las estrellas. Anteriormente en casa, había preparado unas "estrellas fugaces". Os cuento cómo las hice:
Materiales: Papel pinocho de colores, hilo, sal y tijeras




Fue todo un éxito, los papás contentos y los niños más que es lo que me importaba de verdad. El bicho me dijo que las profesoras me miraban con una cara de admiración y de estar muy contentas con la actividad. ¡Para mi ese fue el mejor reconocimiento! (ya sé que está mal que lo diga yo pero alguna palmadita en la espalda hay que darse de vez en cuando). Que aunque no lo creais echo de menos el estar trabajando con los pekes, mejor dicho disfrutar de sus aventuras diarias, que una es educadora tanto cuando está trabajando como cuando está en el paro.
P.S.: Fui la única mamá que pensó en hacer algo para los pekes y su fiesta de final de curso. Los otros ni cantaron una canción, ni contaron un cuento, ni na de na... no sé si por vergüenza o por pereza, pero creo que podrían hacer algo al menos para sus hijos y amiguitos. ¿Qué pensais?