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lunes, 23 de marzo de 2015

Quién dijo tiempo?

Hace un mogollón que no escribo nada, y no es que no tenga nada que contar, sino que parece que la vida va pasando y las horas cada vez son un pelín mñas cortas para tener tiempo de escribir unas líneas.

Las últimas novedades son que la peke el martes pasado en el cole, se hizo una fisura en el codo izquierdo y desplazamiento del cubito y el radio. Hoy vamos a la revisión del médico a ver cómo ha evolucionado todo durante la semana. Ahora mismo lleva el brazo en L inmovilizado con medio yeso y en cabestrillo hasta el viernes. Además hace cosa de unas semanas que la peque hace cosas de etapas anteriores, me explico, rabietas, cruces de cables... perlas varias, que hemos ido centrando como hemos podido y parece que ahora está algo más tranquila. 

El enano ha hecho una cambio radical en su comportamiento. Sigue siendo dependiente, pero se porta muy bien al lado de cómo nos sacaba de quicio a todos. El llorar, llorar y llorar, se ha acabado por fin! Habla como una cotorra y cada vez se le entiende más lo que dice y si no acudimos a la traductora oficial, que es su hermana y listos!

El bicho sigue asqueado, agobiado y cabreado con el curro, pero ya vendrán tiempos mejores. Además el pasado 30 de enero falleció su padre, cosa que nos ha apenado mucho, pero no sé porqué razón estamos tranquilos y lo llevamos bien. "T'estimam avi!". 

En lo que a mi se refiere... pues a mediados de febrero he terminado los estudios que estaba haciendo y no estoy nada feliz, ni alegre, ni contenta. Simplemente es un título más y para mi sin ningún tipo de valor, ya que como he dicho muchas veces, al terminar COU mis padres me apuntaron a la universidad para estudiar educación infantil, cuando yo en realidad quería hacer Bellas Artes. Pillé un rebote del 15, pero como en aquellos días mi opinión no servía para nada, empecé los estudios muy rebotada. 

El bicho y yo nos casamos sin que hubiera terminado los estudios, ya no los seguí por la gracia de mis padres por apuntarme en una universidad adscrita a la pública, pero que cada mes pagabas un pastón a parte de los créditos de rigor. En fin, que no lo he querido nunca... 

Así que mamis y papis del mundo mundial, no obliguéis a vuestros hijos a estudiar algo que no quieren. Lo digo por experiencia.

Más cosas... Mi suegra se siente sola, muy sola ahora que el sugerido no está y por eso se ha comprado una caniche toy, blanquita y muy tranquila. Es el juguete preferido de la peke, que sólo le pide a la abuela cuándo se va a ir de viaje, para que nos quedemos a la perrita en casa jajajaja!!!

El fallecimiento del suegro ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Un parón emocional que los adultos y el enano de la casa hemos llevado más o menos bien, pero que parece que a la peke le ha afectado más de lo que nos pensábamos en un principio. Este jueves tiene que llevar una notícia al cole, lo que ella quiera contar a sus compañeros de clase y ella quiere hablar de su abuelo, de lo que hacía con él y de lo importante que era en su vida. Así planteado parece difícil enfocar una muerte a niños de 4-5 años, pero ella está entusiasmada en que sus amiguitos de clase conozcan lo que hacía.  A ver cómo se nos da explicarlo. Además desde aquella mañana en que se fue cada día sin excepción nos dice: "Ei! que no hemos hecho una cosa" se va hacia la ventana de su habitación y mirando al cielo dice "Buenos días abuelo! Buenos días abuela!" y tira un beso al cielo.

Qué bonito el ser niño para tener una visión tan hermosa de algo que para nosotros es tan duro.

Bueno a ver si me vuelvo a poner las pilas con esto del bolg y voy explicando cosillas más a menudo. Muaks!

lunes, 15 de julio de 2013

¿Por qué nos hacen eso?

Llevo unos días observando el comprtamiento (fuera de lugar) de la peke y de las pruebas que nos va poniendo, hasta ver dónde puede llegar. Lleva una semana más o menos así.

Hoy por ejemplo, la he ido a buscar a la escuela infantil y antes de irlos a buscar (peke y enano) les he preparado en la terraza de casa una serie de cosillas para hacer esta tarde con ellos: cartulinas, pinturas de dedos, agua, papel de seda, gomets, ... una tarde diferente y divertida.

Nada más lejos de la realidad. Hemos llegado a casa y ha merendado viendo Peppa Pig. Al terminar el episodio, le he propuesto ir al baño y ponernos a pintar los tres juntos en la terraza, porque les había preparado cositas para hacer. 

Y entonces han empezado las protestas. Nooooo!!! ha empezado a chillar, cuando no quería ir al baño, con lo que he contestado que si no iba al baño no podríamos pintar. Entonces ha cedido y hemos ido. Antes de empezar con los talleres manuales, le he dejado bien claro que la pintura sólo encima de la cartulina y por ningún sitio más. Ella ha contestado que si y ha empezado con sus tonterías: ahora quiero pintar con pincel, ahora con las manos, luego vuleta al pincel, vuelta a las manos y entremedias pongo a prueba a mi madre haciéndola sufrir a ver si pinto la silla y chinchando a mi hermano. Uff qué paciencia!

Luego al ver que las actividades y cositas que había preparado no le gustaba o no quería hacerlas he decidido esconderlo todo en su sitio. En el tiempo que recogía ha empezado la Marimorena: cojo la ropa tendida limpia del tendedero y la tiro al suelo mientras la piso, luego veo a mi hermano sentado en el suelo jugando tranquilo y me meto encima de él y le quito los juguetes, me caigo y lloro como si me hubiera caido de un quinto, ... y una detrás de la otra y sin parar.

Cada vez parecía que entrábamos todos en una olla a presión a ver hasta cuando puedo estirar hasta que el pitorro de la olla presión rebiente. Un comportamiento increible, sin hacer caso a nada. Como ya me conoceis he estado pensando las posibles causas: cansancio, sueño, celos de su hermano, rabietas de los dos/tres años, calor, ... He llegado a la conclusión de que era tocapelotillas express.

En un momento de lucidez, le he propuesto jugar con un puzzle imantadod e caritas que tenemos y al menos ha estado 30 minutos tranquila. Pero al pasar este tiempo vuelta a las andadas! Ha llegado el bicho del trabajo, y cómo ya sabía de lo que iba el tema (gracias al whatsapp), no le ha dejado pasar ni una. Pero ha llegado el momento de esplosión del pitorrito de la olla expres, cuando con la mano en la boca se daba arcadas, y se provocaba el vómito. Entonces, y antes de pegarle un guantazo, la he cogido de la mano y la he subido a la cuna del enano, para que no saliera, y que llorara lo que quisiera sin hacerse daño.

Pasado un tiempo el bicho la ha ido ha buscar, haciéndole un sermoncillo sobre su comportamiento. Pero ha seguido igual a la hora de la cena, con lo que se ha ido a la cama, llorando, gritando y pataleando.

Ahora duerme tranquila en su cama, pero a mi me sigue quedando la espinta en el corazón de si es que el problema está en mi, si es que soy demasiado exigente con los pekes o si el problema está en que la manera que tengo de hacer las cosas, repercusiones a los comportamientos fuera de lugar, no funcionan como han funcionado hasta ahora. Pero la verdad es que hoy se tenía ganado un guantazo de los que nos daban nuestras madres cuando nos portábamos mal.

¿Esto es educar?

martes, 25 de junio de 2013

Siento que grito mucho

No sé si es una percepción mía, si es que con dos pekes 24 horas al día tengo menos aguante o sea lo que sea, pero tengo la sensación que a la peke le exijo más de lo que puede hacer y al enano no le presto la atención que requiere... Vaaaale! Las horas que están en la escoleta no cuentan... 

Este fin de semana pasado la peke nos ha puesto al límite, tanto al bicho como a mí y llegó un momento en que el sábado por la noche, por algo mínimo que hacía ya le decíamos, NO! La verdad es que nos puso a mil. Cosa que hacíamos, cosa que no le iba bien y tensaba la cuerda al máximo. Hasta que llegó un momento que la cuerda se rompió y entre gritos y amenazas serias pretendíamos que nos hiciera más caso, sin conseguir nada bueno...

El día lo había pasado con mis padres en su casa, jugando y haciendo todo lo que quiso y le consintieron todos sus deseos. Llegamos nosotros por la tarde a buscarla y ya se puso a llorar al cabo de cinco minutos de estar con ella y no paró hasta la noche cuando la metimos a dormir a la cama... las horas fueron interminables desde las cinco y media de la tarde hasta las once de la noche de la noche, ya que fuimos a ver a los abuelos paternos aprovechando que estábamos en Palma. ¡Increíble! Incluso los abuelos flipaban con su comportamiento fuera de lugar.

Supongo que todo se unía: sueño, cansancio, volver a casa, hambre, estar fuera de casa, la primera adolescencia, las rabietas, ... no sé que fue, pero que tarde-noche nos dio. ¡De campeonato!

Al enano mientras duró el show de la peke, nos lo íbamos pasando entre unos y los otros en lugar de dejarlo quieto en un sitio o con alguien e intentar que al menos él pudiera descansar tranquilo. 

La situación tengo que reconocer que me superó. Ante este tipo de conductas respondo con la técnica del tiempo fuera: es decir apartar a la niña del lugar, hasta que pasa un tiempo concreto relacionado con su edad. (1 año:1 minuto; dos años: dos minutos, ...) No sé si creeis que es pedagógica o no, pero con la peke me funciona muy bien. Pero al estar en casa de los abuelos me sentía mal pensando en dejarla apartada. Pues creo que lo tendría que haber hecho, y se hubiera parado.

Llega un momento en que te planteas seriamente si les vuelves a dejar a los abuelos que la peke duerma con ellos o no... Hasta que al final piensas que tanto para los abuelos como para la peke es bueno compartir momentos sin los papás.

Me quedé agotada y sólo con ver la cama creo que me quedé dormida.

miércoles, 25 de enero de 2012

Primera rabieta (en público)

La peke tiene casi quince meses y hoy ha hecho la primera rabieta en público. Pero lleva dos días... que madre mía.

Ayer la fui a buscar a la escuela infantil a la hora de siempre y aun estaba durmiendo. La fui a buscar al cuarto y dormía muy a gusto y la desperté... y aun me pregunto que para que la desperté!!! Se pasó toooooda la tarde, y cuando digo tooooda la tarde son tres horas y pico protestando, llorando, dando manotazos, un encanto, para comérsela :-s y yo con una tensión de padre señor mío e intentando hacer de todo, hasta que mis nervios empezaron a brotar y encenderse y seguro que la peke lo presentía y más gritar y llorar. Ufff...

Decidí cogerla para ir a bañarla y nada más cogerla en brazos me dijo: "MAMI", una sonrisita y una carícia en la cara y... plof! Se durmió en brazos, cosa que nuuuunca hace. En aquel momento y con el calentón que ya llevaba me dije "me cago en tu madre, que soy yo! Y luego se me enterneció el corazón y con mucho cuidado me senté en el sofá y la miré, snif, snif,... "qué cabezona eres, que guapa eres y cuánto te quiero peke!". Durmió poco más de media hora y llegó el bicho. Pues nada más verlo una sonrisa de oreja a oreja y más cariñosa que yo qué sé. Manda huevs.


Pues hoy casi lo mismo pero en público. He ido a buscar a la peke y me han dicho que hoy no había dormido mucho e inocente de mi he pensado: "Bueno a lo mejor hoy por la tarde duerme y como he quedado con las amigas para tomar un cafetito, pues nos dejará tranquilas" MAL!!! Cuando nos hemos sentado en la mesa y ya se ha quitado uno de los zapatos y ese ha sido en principio de todo.

Le he puesto el zapato y la he vuelto a sentar en el cochecito. Entonces ha protestado y una de mis amigas (a la que llamaré M) ha dicho que ella la cogía que la mimaría un poco y yo he cometido el fatal error de dársela a M en lugar de decir que no. Es que no hay cosa que la ponga más a mil que la intenten calmar en los brazos, y en lugar de explicarle a M eso se la he dado. MAL!!! Mi otra amiga (a la que llamaré osea) que me conoce un montón al ver que la peke se ponía nerviosilla la ha cogido y se la ha llevado a pasear de un lugar a otro, para que así M y yo hablásemos un poco. Ha ido bien con osea. Entonces le he hecho el relevo. Fuera del bar hay un carrusel y había un niño montado. Como había tres caballos me ha dicho que subiera a la peke. MAL!!! Al terminar la he bajado y ha cogido tal enfado que se ha tumbado en el suelo llorando y gritando.

La he dejado allí (sin dejar de mirarla, por supuesto), me he apartado y se ha quedado pillada me ha mirado y se ha callado. La he cogido y llevado en brazos para que no volviera al carrusel y ahí se ha abierto la caja de Pandora. Protestas, lloros, manos a la boca, babas, mocos, ... y como he visto que no paraba y no nos dejaba ni hablar he decidido que nos íbamos. Cochecito y de camino al parking se ha quedado frita y todo el camino de vuelta también.

Si es que no hay quien entienda las necesidades de los peques que su madre. Sólo que nos tendrían que hacer un poco de caso. Y eso es tan fácil...

Mañana será otro día :-)